Aunque la presencialidad está recuperando sus niveles, no podemos ignorar que el número de personas que trabajan desde casa es superior al de antes de la pandemia. También hay quienes han optado por un modelo híbrido, combinando algunos días en la oficina con trabajo desde casa (al menos un 30% de la jornada laboral). De esta forma, se consigue una mayor flexibilidad para conciliar la vida laboral y familiar sin perder el vínculo con los compañeros y la empresa.
En este contexto, las empresas deben adaptarse a las nuevas formas de trabajo, pero se enfrentan a problemas como la falta de digitalización del departamento de Recursos Humanos. Como consecuencia de la exigencia del Gobierno de presentar registros que aseguren el cumplimiento de la jornada laboral, las empresas necesitan un sistema de control horario en el que los trabajadores registren el inicio y el fin de su jornada. Pero, ¿cómo pueden los teletrabajadores llevar este control?
Gracias al uso de recursos digitales como Fitxem, resulta más fácil registrar la jornada laboral, ya que, al ser una plataforma online, no requiere la instalación de ningún dispositivo y el registro puede realizarse desde cualquier lugar.
La versatilidad que ofrece Fitxem es clave, ya que es compatible con cualquier modalidad de trabajo: ya sea presencial, en remoto o en modelo híbrido, puedes controlar tus horas con una única herramienta.